domingo, 8 de febrero de 2015

Idea para San Valentín last-minute: Pretzels cubiertos de chocolate

¡Creo que he encontrado la receta perfecta para San Valentín!
¿Unos snacks cubiertos de chocolate? ¿Tú estás loca? Sí a lo primero y a lo segundo... mucha gente opina que también jajaja. En fin...

Desde que vivo con el cocinillas (y ya es más de una década), cada año he intentando encontrar alguna receta sencilla, que quede bonita, que le guste y que sea compatible con montar un cumpleaños... Como veis, lo de que sea sorpresa ya me lo salto por que el cocinillas tuvo el acierto de nacer un día después de San Valentín y os podréis imaginar como hemos pasado muchas veces el día previo a su cumpleaños ¿verdad?
Sí, en la cocina... Que podrá parecer muy romántico pasar un rato cocinando juntos, pero cuando al día siguiente tienes varios invitados y te has tirado una tarde preparando comida, galletas, pastel o lo que se nos haya ocurrido para celebrar su cumpleaños, lo que menos te apetece al acabar es ponerte a cenar a la luz de las velas... Más bien acabamos tirados cada uno en un sofá comiendo cualquier cosa  jajaja.

Así que cuando encontré esta idea en Pinterest vi el cielo abierto ¿Sólo necesito pretzels, chocolate y corazoncitos? ¡Es la receta ideal para mi San Valentín!
Y os puedo decir que el "ensayo" ha sido todo un éxito. Al cocinillas le ha encantado y yo los he preparado en un plis. Además, tienen la decoración justa para que no entre en colapso por tanto corazoncito ñoño jaja y encima ¡están riquísimos! Si estos snacks son un vicio por sí solos, cubiertos de chocolate ni os cuento...

Por cierto, os recomiendo que hagáis de más por que siempre acaba alguno con el chocolate mal puesto, no nos gusta como ha quedado y... ejem... vamos, que desaparecen misteriosamente mientras los vas preparando :P.  

 Ingredientes
  • 50 gr. de chocolate negro para postres
  • Un puñado de snacks salados tipo pretzels o palos
  • Sprinkles para decorar
 Preparación

Comenzamos derritiendo el chocolate poco a poco en el microondas o al baño maría. Te recomiendo que utilices un recipiente alargado si también vas a hacer los snacks en forma de palo, ya que será más fácil cubrirlos con chocolate.

Pon un papel para hornear sobre un plato o una bandeja para ir colocando los pretzels cubiertos de chocolate para que se sequen. Esto ayudará a que no se peguen al plato.
Una vez que el chocolate esté derretido, sólo tenemos que meter el pretzel en el chocolate para cubrir la mitad.
Si no tenemos un recipiente alargado podemos utilizar una cuchara o espátula para cubrir los alargados.
Seguimos añadiendo la decoración que queramos...
Y lo ponemos sobre la bandeja para que el chocolate se seque. Y repetimos estos pasos con cada uno.
Con el frío que hace estos días el chocolate se secó rapidísimo, pero si ves que tarda en secarse (te darás cuenta por que el chocolate deja de estar brillante) ponlos un rato en el frigorífico.

Como únicamente hemos derretido el chocolate, puede que en algún momento comience a espesar un poco y sea difícil trabajar con él. Si te pasa esto, vuelve a meterlo unos segundos en el microondas y volverá a estar listo.

domingo, 25 de enero de 2015

Crema rápida de chocolate negro- Reto #elasaltablogs

¡Buenos días!

Ya estamos en el último domingo del mes así que, después de un parón por las fiestas navideñas, volvemos a la carga con nuestra pandilla de El Asalta blogs.
Mira que siempre tenemos un mes por delante para cometer nuestra fechoría, pero por una cosa o por otra se nos pasan los días volando y acabamos pasándonos por la cocina de nuestra víctima la última semana para decidir que le pispamos ... Y, claro, a veces se nos complican las cosas...

Sobre todo esta vez, que apuramos hasta el viernes para elegir la receta que íbamos a preparar el sábado y nos encontramos la cocina de Isa, del blog Azúcarglass, hasta los topes, incluso un ladronzuelo se tomó la molestia de hacernos un selfie de grupo y colgarla en nuestra guarida...
Nosotros estamos por el fondo ¡os lo aseguro! jajaja. Al menos teníamos el consuelo de que no éramos los únicos que llegábamos tarde este mes. Pero claro, con tanta gente de un lado para el otro e intentando que Isa no se diera cuenta de que habíamos pasado por ahí (cosa que dudo que lo consiguiéramos, menos mal que estaba fuera de casa, si no la matamos de un susto), apuntamos alguna cosa mal...
Por que nuestro robo consistía en esta deliciosa tarta fácil de flan de chocolate, pero como en casa solo somos dos, quise hacer una versión mini y presentarla en moldes individuales... Además, cambié el chocolate con leche por chocolate negro para que a mi cocinillas le gustara más... Demasiados cambios y al final la lié parda, por que el resultado dista mucho del flan que tenía en mente. Y por apurar hasta el último día, ya no tuve tiempo de repetirlo ¡qué rabia! Así aprenderé para la próxima vez.
Aún así estoy contenta con el resultado por que he descubierto otro postre súper sencillo y rápido, no me llevó ni media hora prepararlo todo, aunque luego hay que esperar un par de horitas para catarlo. Y si sois amantes del chocolate es vuestro postre ideal, por que esta crema de chocolate tiene un sabor tan intenso que hasta te quita el sentío ;).

Isa, ha sido un placer pasearme por tu cocina y descubrir auténticas delicias ¡fue difícil escoger solo una! Y siento haberla liado con la que me llevé... solo puedo decir que espero que te guste esta nueva versión de tu postre jajajaja.

 Ingredientes (para 5 unidades)
  • 250 ml de nata
  • 125 gr. de chocolate negro
  • 1/2 sobre para hacer flan
  • 2 cucharadas soperas de azúcar blanco
  • 6 galletas estilo "maría"
 Preparación

Prepara los moldes colocando las galletas en el fondo y reserva.
En un cazo a fuego medio añade unos 200 ml de nata y el chocolate troceado y remueve para que se vaya deshaciendo poco a poco.
Mientras añade el preparado para flan en un recipiente y vierte el resto de nata poco a poco para que se mezcle bien. Añádelo al cazo junto con el azúcar y no dejes de remover, ya que se cuajará.
Lleva la mezcla a ebullición y retira el cazo del fuego.
Reparte la mezcla entre los moldes que preparaste antes con la galleta en el fondo y deja que se templen unos diez minutos.
Pasado este tiempo, mete los moldes en el frigorífico como mínimo un par de horas para que el relleno acabe de cuajar bien. 

Y ya solo queda disfrutar de esta delicia.

domingo, 11 de enero de 2015

Manzanas rellenas de arroz

¿Cómo han terminado las fiestas? ¿Os han sabido a poco o habéis acabado hartos de tanta comida y reunión familiar? jeje
Nosotros, como ya os comenté en la entrada anterior, nos encontramos con que de repente era nochebuena, navidad, fin de año... Inmersos en el trabajo, parecía que las fiestas llegaban de repente y sin previo aviso, así que nos hemos quedado con las ganas de disfrutarlas un poquito más ¡ays, habrá que esperar! Pero de lo que sí hemos acabado hartos, pese a que este año han sido más ligeritas, es de la comida.

Hay tanta comida taaaan rica y durante taaaaantos días que es difícil no comer mucho ¿verdad? Aunque este año puedo decir que, con mis 34 años recién cumplidos, he aprendido a comer ¡yeeeeaaaah! Vale, la frase así tal cual suena mal, pero todo tiene una explicación. Para mi, pasar alguna parte de las fiestas navideñas mala del estómago por alguna comilona era tan habitual como la visita de Papa Noel o los Reyes Magos. Vamos, que no faltaba ni un año... Peeeero esta vez ¡llegué sana y salva hasta el día de mi cumpleaños en reyes!
Hasta mis padres estaban alucinados jajaja. Os aseguro que es muy triste celebrar tu cumple año tras año con una sopita y arroz mientras a tu alrededor todos se ponen hasta las trancas de cosas ricas y deliciosas.
 
¿Y cómo lo he conseguido? Siendo sincera, realmente no sé muy bien cómo lo que he hecho, pero es verdad que entre fiesta y fiesta hemos comido cosas más ligeritas e igualmente ricas como las que os traigo hoy.
Por que no podemos pasar de una mesa llena de delicias a un triste plato de acelgas. A mi me lo pones entre las fiestas o al finalizarlas y no me entra si no va acompañado de un plato de langostinos en la mesa (aunque luego no los pruebe... pero ahí tienen que estar, por la costumbre...) y unos polvorones de postre.

Así que estas manzanas rellenas de arroz con bonito y gambas puede ser una buena terapia de choque para desengancharse de las comilonas navideñas o para sorprender a nuestros invitados con una comida diferente y muy sabrosa, ya que lo podemos usar como primer plato poniendo media manzana o plato único con la manzana entera.
Pero lo mejor de todo es que es una receta súper sencilla, que no requiere de mucho esfuerzo y el resultado es espectacular. 
 
El plato os quedará más o menos dulce según la manzana que escojáis. En nuestro caso elegimos unas de estilo golden, que tienen un sabor intermedio. La combinación de los diferentes arroces le da un toque más divertido, pero lo podéis hacer con cualquier arroz que tengáis en casa. También podéis usar gambas frescas en vez de las congeladas, pero era las que teníamos en casa :). 

 Ingredientes (para 4 personas)
  • 4 manzanas grandes
  • 100 gr. de gambas peladas y congeladas
  • 75 gr. de bonito en aceite
  • 100 gr. de arroz (el nuestro es una mezcla de arroz largo, rojo y salvaje)
  • 1 cebolleta
  • 1 cucharada de margarina
  • Cebollino
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta
 Preparación

Descongela las gambas, trocéalas y reserva.

En un cazo cuece el arroz hasta que esté tierno, pásalo a un bol y reserva.

Pela y pica la cebolleta.
Añade la cucharada de margarina a la sartén, espera a que se deshaga y añade la cebolleta. Rehógala hasta que empiece a tener color (un poco menos que las nuestras, que haciendo las fotos se me pasó un poco jeje), añade las gambas troceadas y remueve.
Añade el arroz, salpimienta, remueve y saltéalo durante un par de minutos. Retíralo del fuego y deja que se temple.
Una vez que se haya templado el arroz, añade el bonito desmenuzado y el cebollino picado y remueve para que se mezclen bien. Reserva hasta que vaciemos las manzanas.
Lava bien las manzanas y córtalas por la mitad. Con la ayuda de un cuchillo quita el corazón con las pepitas y vacía el resto de la manzana con una cuchara para crear una especie de cuenco. Procura no dejar los bordes muy finos ya que se romperá. La manzana que retires puedes añadirla troceada al arroz.
Pon a precalentar el horno a 200ºC, calor arriba y abajo y prepara una bandeja para el horno con una hoja de papel para cocinar.

Rellena las manzanas con la mezcla de arroz y usa un espray o un pincel para pintarlas con un poco de aceite. Colócalas sobre la bandeja y mételas en el horno entre 15 - 30 minutos, según las quieras más o menos blandas.
Puedes acompañarlas con un poco de salsa cóctel o mayonesa y adornarlas con un poco de cebollino.
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