domingo, 7 de septiembre de 2014

Pasta Amorelli con crème fraîche y trucha ahumada

¡Hola! Sí, seguimos de vacaciones pero ya sabéis que las nuevas tecnologías nos permiten asomarnos a saludar y traeros una rica receta aunque no estemos cerca de un ordenador ;).


Así que aunque nosotros sigamos dando vueltas por tierras marroquíes aquí estamos con una nueva receta, una propuesta para comer la pasta de forma diferente y poder variar un poquito, que las salsas boloñesa o carbonara están ricas, pero al final si repites mucho, cansan ¿verdad?

Aunque realmente para hacer esta salsa mi cocinillas se inspiró en la carbonara que solemos preparar en casa, pero cambiando el bacon por la trucha y la nata por crème fraîche, que es un poco más espesa y con un sabor más suave.


Es uno de esos platos que puedes preparar en un plis y quedan deliciosos. Últimamente nos hemos aficionado más a comer trucha ahumada en vez de salmón ya que tiene un sabor mucho más suave y es mucho menos grasienta, así que es ideal para acompañar a la pasta por que no la hace tan pesada.
 

Esta salsa la podéis hacer con cualquier tipo de pasta, os aseguro que siempre queda igual de rica. Nosotros esta vez nos decantamos por los amorelli simplemente por que nos llamó la atención su forma, pero con unos simples macarrones también está espectacular ;).

 Ingredientes (para 2 personas)
  • 140 gr. de pasta amorelli
  • 100 gr. de trucha ahumada
  • 1 cebolla dulce
  • 200 gr. de crème fraîche
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta
  • Queso parmesano
 Preparación

Cuece la pasta amorelli en una olla con agua, un poco de sal y aceite siguiendo las instrucciones del envase, en nuestro caso durante 9 minutos aproximadamente. Pasado ese tiempo, escurre la pasta y reserva.


Pica la cebolla y trocea los filetes de trucha ahumada.

En la misma olla vierte un chorro de aceite, lo justo para rehogar la cebolla. Añade la cebolla cuando esté caliente y deja que se dore.


Cuando la cebolla esté blanda y dorada, añade la trucha ahumada y remueve durante un par de minutos.


Añade la crème fraîche, salpimenta y deja que cueza entre 3-5 minutos. Si ves que queda una salsa muy espesa puedes añadir un chorrito de leche.


Pasado ese tiempo ya puedes emplatar. Antes de servir puedes rallar un poco de queso parmesano y añadir un poco de perejil picado por encima.

domingo, 31 de agosto de 2014

Pisto manchego

¡Hola, ya hemos vuelto! Sin darnos cuenta hemos desaparecido unas cuantas semanas, pero la culpa de nuestra ausencia no han sido unas repentinas vacaciones (que ojalá, pero comenzamos a disfrutarlas ahora, yeeeaaah!!) sino del ritmo pausado del verano...
Yo todos los veranos me propongo seguir con el ritmo normal en el blog por que en agosto siempre me toca trabajar y una entrada a la semana no es tanto... Pero es llegar este mes y parece que el tiempo se ralentiza y con él mis ganas de hacer cualquier cosa. Me da más pereza sentarme delante del ordenador, pensar en preparar alguna receta y ¡cocinarla ya ni te cuento! Eso es lo que más cuesta, con lo que odio el calor me pasaría el mes a base de gazpacho, ensaladas y cualquier cosa fría jaja.

Pero menos mal que tengo a mi cocinillas y sé como enredarle en la cocina para que varíe un poquito el menú jeje. ¿Y cómo conseguí que me preparara este delicioso pisto? Pues se me ocurrió comprar una cesta con verduras ecológicas, necesitaba otra vez volver a comer verduras de verdad. Pero claro, 7 kg, de verduras y frutas para consumir en menos de una semana y con un viaje a punto de comenzar, no podíamos dejar que se pusieran malas... Ingeniosa ¿verdad? jaja. El cocinillas ha acabado más que harto de cortar las verduras, pero luego ha merecido la pena.

Lo mejor de este plato es que puedes prepararlo prácticamente con cualquier verdura que tengas en la nevera. La base suele ser tomate, calabacín, cebolla, ajo y pimiento, pero siempre puedes adaptarlo a tu gusto o a la verdura de temporada. Además, puedes comerlo tanto caliente como frío, según te guste o apetezca en ese momento. El típico pisto manchego va acompañado de un huevo frito, pero puedes usarlo como guarnición para un montón de platos o comértelo tal cual como plato único. En todos los casos, recomendamos acompañarlo con un buen trozo de pan ;).

 Ingredientes (para 3 - 4 personas)
  • 2 calabacines
  • 1 berenjena mediana
  • 2 pimientos verdes italianos
  • 1 pimiento rojo pequeño
  • 4 tomates
  •  270 gr. de tomate triturado (puedes sustituir el tomate triturado por más tomates enteros)
  • 1 cebolla dulce
  • 3 ajos
  • 1 huevo por persona (opcional)
  • Aceite de oliva
  • Sal, pimienta y perejil
 Preparación

Lava bien y corta a dados, tiras, rodajas o como más te guste todas las verduras. Eso sí, procura que no sean trozos muy grandes y que todas tengan un tamaño similar.

En una sartén o cazuela de barro vierte un buen chorro de aceite y, cuando esté caliente, añade la cebolla y los ajos. Deja que se pochen a fuego medio.


Cuando la cebolla esté blanda añade los pimientos, una pizca de sal y remueve. Deja que se hagan, removiendo de vez en cuando. Repetiremos estos mismos pasos con el resto de verduras, así que procura añadir poquita sal cada vez. 

Espera a que el pimiento se ablande para añadir la berenjena y, de nuevo, añade una pizca de sal y remueve.


Ahora es el turno del calabacín. No te olvides de añadirle una pizca de sal y remover.


Por último, añade los tomates troceados, remueve y añade el tomate triturado.

Deja que se cueza entre 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando. Añade pimienta, rectifica de sal y de acidez añadiendo un poco de azúcar si hiciera falta.

Antes de servir puedes añadir un poco de perejil.

domingo, 3 de agosto de 2014

Alitas de pollo con miel y sésamo

La receta que os traemos hoy más fácil no puede ser por que solo hay que colocarla en la bandeja y dejar que se horneen solitas.

Vale, ya sabemos que estamos en verano, que con solo oír la palabra horno a muchos nos sale un sarpullido y que la mayoría de días lo único que nos apetece es una simple ensalada fresquita o cualquier cosa que no requiera mucho esfuerzo... Pero también es verdad que pasar una semana prácticamente a base de ensaladas cansa, como me pasó a mi y te apetece comer algo más consistente... Aunque lo de que no requiera mucho esfuerzo lo seguimos manteniendo jejeje.

Sobre todo por que, como os hemos dicho antes, es de las que colocamos la bandeja en el horno y podemos salir corriendo a nuestro salón o terracita y olvidarnos de ella en una hora. No requiere que estemos pendientes del horno, de darles la vuelta, nada... solo unas pinceladas a la hora para darle un delicioso toque a miel y sésamo y listo. 


Os pueden apañar más de una cena o comida, os lo aseguramos. Además, tienen un sabor muy rico. No llegan a ser muy dulces por que les ponemos muy poca miel y el sésamo le da su peculiar sabor tostado... Una delicia... Eso sí, el sabor es un poco seco por lo que os aconsejamos que las acompañéis de una rica limonada o cerveza bien fría y una ensalada. O terminar la comida con unos trozos de piña, como hicimos nosotros ¡acabará siendo una comida de lujo!

Aprovechad que este verano está siendo un poco atípico y calor calor no está haciendo. Encended el horno solo una horita y media para preparar estas deliciosas alitas ¡no os arrepentiréis!


 Ingredientes (para dos personas)
  • 8 alitas de pollo
  • 2 cucharadas soperas de miel
  • Un puñado de sésamo crudo
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta
 Preparación

Pon a precalentar el horno a 200ºC calor arriba y abajo.
 
Coloca las alitas en un bol, añade un poco de aceite y pimienta y mezcla todo con las manos hasta que estén bien cubiertas de aceite. 
 
En una bandeja para el horno vierte un buen chorro de aceite y extiéndelo por el fondo. Coloca las alitas un poco separadas entre sí para que se cocinen bien y mételas en el horno.


Para la salsa, añade en un bol dos cucharadas de miel, una pizca de sal y pimienta y un chorrito de aceite.


Remueve todo hasta que te quede una salsa homogénea y reserva.

Cuando haya pasado 1 hora, saca la bandeja del horno y con la ayuda de un pincel cubre bien cada alita con la salsa de miel.


A continuación cúbrelas con el sésamo y mételas en el horno media hora más.


Pasado este tiempo ya solo queda sacarlas del horno y servir :).

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...