domingo, 19 de octubre de 2014

Unas salchichas momia para Halloween

Ya quedan menos de quince días para que llegue la noche de Halloween y seguro que muchos de vosotros, si lo celebráis como nosotros, estaréis buscando algunas ideas para preparar ese día.
En casa, aunque no nos disfrazamos ni salimos a buscar caramelos (aunque os confieso que a mi me encantaría jaja) lo celebramos un poquito. Bueno, más bien lo celebra mi cocinillas con un maratón de pelis de miedo hasta las tantas y yo le acompaño a regañadientes... por que a mi... ¡no me gustan las películas de miedo! 
Así que os podéis imaginar la noche que paso... ays... menos mal que al día siguiente suele compensarme poniendo alguna comedia jeje (y si no lo pensaba hacer, aquí lo dejo caer, por si acaso.. jaja). Aún así intento que la noche se me haga un poco más amena preparando algo de comida divertida y un poco "guarripeich", que parece que los sustos pasan mejor jajaja.
Y buscando ideas me topé con las momias salchichas, que el año pasado inundaron todos los blogs y yo, por una cosa o por otra, no las pude preparar y me quedé con las ganas... Así que me dije, aunque puede que la gente ya esté harta de verlas ¡de este año no pasa! que luego intentas preparar estas cosas al cabo de los años y no te acuerdas ni de cómo se llamaban ;).

Me encanta la receta por que es divertida, súper sencilla ¡y riquísima! es como comerte unos perritos calientes con un pan un poco más rico jeje. Como a mi esta vez me sobró un poco de masa, aproveché para probar a hacer unos sencillos panecillos en forma de ataúdes que están riquísimos para dipear o untar cualquier paté, queso crema o incluso prepararos unos mini sándwiches.

 Ingredientes (para 2 personas)
  • 4 salchichas
  • 1 lámina de masa para empanadas
  • 1 huevo
  • Ketchup o mostaza para acompañar (y decorar)
 Preparación

Estira la masa para empanadas y, con la ayuda de un cuchillo, corta tiras de medio centímetro aproximadamente. Si no te quedan iguales, se rompen o lo que sea ¡no pasa nada! Recuerda que vamos a hacer unas "espeluznantes" momias y las vendas no las suelen llevar perfectas ;).


Pon a precalentar el horno a 200 ºC, calor arriba y abajo.

Seca un poco las salchichas con una servilleta de papel para que la masa se pegue mejor y comienza a envolver cada la salchicha con las tiras de masa. No te olvides de dejar un espacio en la parte superior para ponerle luego unos ojos.


Pon papel de hornear sobre la bandeja para evitar se pegue la masa y coloca encima a tus momias. Bate un huevo y con la ayuda de un pincel pinta toda la masa.


Mételas en el horno unos 30 minutos, hasta que la masa esté hecha y tenga un tono dorado.

Con un poco de mostaza o ketchup puedes dibujarle unos ojos y todos los adornos que quieras.

domingo, 12 de octubre de 2014

Caldereta de magro de cerdo y chorizo

Este fin de semana ya he notado ese fresquillo típico que avisa que ya estamos en otoño de verdad. No sé si os pasará a vosotros pero yo, en cuanto noto ese fresco, pienso que la ropa ya no se va a secar tan rápido como antes (sniff... ¡adiós a las lavadoras de última hora!) y me entran ganas de comer platos de cuchara y bien calentitos.
¿A vosotros os pasa? Lo de las lavadoras no, que eso ya es una percepción más personal jeje aunque es verdad que la ropa tarda en secarse taaaaaanto en vez de unas pocas horas, que me vuelvo loca hasta que cojo el ritmo... más de una vez la he liado y nos hemos quedado casi sin ropa por no planificar bien el lavado-horas de secado jajaja.

En fin, que me voy por las ramas. Que los platos como este son ideales para los días de frío que acaban de aparecer. La carne, las patatas y las verduras sientan de maravilla acompañadas de un buen caldito ¿verdad? Son de los platos que entran solos... Además, esta caldereta viene acompañada con chorizo y un toque a pimentón, que le da un sabor delicioso, de los que te dejan ese regustillo tan rico que te hace repetir y no querer que se acabe nunca.
Fijaos si está rica que solo me dio tiempo a hacer un par de fotos antes de atacar a los platos jaja.

Y se prepara de manera muy fácil. Vosotros solo os tenéis que preocupar de ir metiendo los ingredientes poco a poco, y del resto re ocupa la olla. Nosotros ya hemos preparado más de una vez este plato en casa por que nos encanta. Os aseguro que, si lo probáis, repetiréis ;).

 Ingredientes (para 4 personas)
  • 500 gr. de magro de cerdo a tacos
  • 2 chorizos frescos
  • 3 dientes de ajo
  • 2 cebollas
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1 lata de champiñones enteros (85 gr.)
  • Un puñado de zanahorias baby
  • 4 patatas
  • 2 tomates grandes
  • 1 cucharada sopera de pimentón de la vera
  • 2 hojas de laurel
  • Agua o caldo
  • Sal, pimienta y aceite de oliva
  • Un poco de harina
 Preparación

Pela, lava y trocea las patatas, en trozos más o menos grandes según te guste. Corta los ajos y las cebolla en láminas y el pimiento en tiras. Reserva todo. 

En una olla a fuego medio vierte un buen chorro de aceite y, cuando esté caliente, añade los ajos. Cuando empiecen a estar dorados, añade la cebolla. Durante todos los pasos no te olvides de remover de vez en cuando para que no se pegue.

Cuando la cebolla comience a dorarse, añade el pimiento rojo y remueve.


Trocea los chorizos y añádelos a la olla cuando el pimiento comience a estar blando. Remueve para que se mezclen los ingredientes.


Pasa las piezas de magro por un poco de harina y salpiméntalas. Añade la carne a la olla cuando el chorizo comience a estar un poco hecho (unos 5 minutos).


Deja que la carne se dore un poco durante otros 5 minutos aproximadamente, ya que solo la queremos sellar. Añade las zanahorias baby y los champiñones y vuelve a remover.


Seguidamente añade las patatas a la olla.


Salpimienta, remueve y añade el tomate troceado.


Añade una cucharada de pimentón dulce o picante, según te guste más, y remueve un par de minutos.

Por último cúbrelo con caldo o agua y deja que se cueza entre 45 minutos y 1 hora, hasta que la carne y las verduras estén bien blandas.
Antes de retirar la olla del fuego rectifica de sal y pimienta si hiciera falta.

Puedes añadir un poco de perejil picado al servir.

domingo, 5 de octubre de 2014

Pasta fresca: Raviolis rellenos de espinacas y crème fraîche con gambas al ajillo

¡Hola a todos! Después de un tiempo sin prepararla en casa, me he vuelto a animar y he hecho pasta fresca. Ays, hasta que la pruebo no me doy cuenta de lo que la echo de menos ¡qué buena que estaba!
La verdad es que cuando pruebas la pasta fresca casera (y encima hecha con tus manos, que siempre parece que está más buena) descubres lo rico que puede llegar a estar un simple plato pasta, disfrutar solo de su sabor con un acompañamiento sencillo y sin salsa.

Además, esta vez fue mucho más fácil prepararla por que, gracias a mis padres, he podido dejar de lado el rodillo y utilizar una pedazo de maquina para estirar la masa. Tener la masa finita y estirada en un plis ¡me ha parecido magia! jajaja. Además, mi hombro me lo ha agradecido muchísimo ;).
Sobre estos raviolis con gambas solo puedo decir que están riquísimos. Tienen un sabor muy suave y no son nada pesados, ya que pusimos las espinacas crudas. De esta manera, aunque pueden quedar un poco "crujientes", evitamos añadir el aceite del rehogado al relleno y quedan más ligeros. Y las gambas que te encuentras de vez el cuando le dan ese toque de sabor diferente para que el plato no sea muy monótono.

Si no tenéis o no os gusta la crème fraîche la podéis sustituir por cualquier queso cremoso suave, que quedará igual de bueno.

 Ingredientes (para 4 personas)
  • 200 gr. de harina
  • 2 huevos
  • 100 gr. de espinacas
  • 100 ml. de crème fraîche
  • Un puñado de gambas peladas
  • 2 ajos
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta
  • Perejil picado
  • Queso rallado al gusto
 Preparación de la masa

Bate bien los huevos. Coloca la harina dentro de un bol formando una montaña, haz un agujero en el centro y añade los huevos batidos. Remueve la masa con una cuchara de madera hasta que la mezcla tenga un poco de consistencia y sigue amasando con las manos. 
 
Espolvorea un poco de harina sobre una superficie plana para que no se pegue la masa y sigue amasando durante unos 10 min., hasta que veas que la masa es homogénea, suave y no tiene grumos. Haz una bola, colócala dentro del bol espolvoreado con un poco de harina y tápala con un paño de cocina.
Deja que la masa repose durante 30 minutos aproximadamente.
 
Pasado ese tiempo, divide la masa en dos partes, amasa una de ellas un poco y pásala por la máquina de pasta varias veces hasta conseguir el grosor que más te guste.
Si no tienes la máquina y quieres hacerla a mano, puedes espolvorear un poco de harina sobre la superficie donde vayas a trabajar y sobre el rodillo, amasar un poco la masa y estirarla con la ayuda del rodillo hasta conseguir que tenga el grosor que quieras.

Con la ayuda de la máquina y el accesorio para raviolis, un cortador de pastas o un cuchillo y buen pulso, corta la masa estirada en forma de cuadrados. Recuerda que tienes que acabar con un número par ;).
Colócala sobre una hoja de papel para hornear, espolvorea un poco de harina por encima y déjala reposar mientras preparas el relleno.

 Preparación del relleno

A nosotros nos gustan las espinacas crudas, así que decidimos no cocerlas antes de rellenar la pasta, y simplemente las cortamos en trozos muy pequeños. Pero si lo prefieres, puedes cocerlas y escurrirlas muy bien después.
 
Mezcla las espinacas con la crème fraîche y salpimienta. Si puedes, deja que repose un poco en la nevera para que cuaje.
 
 Y terminamos el plato
 
Ya solo nos queda seguir tres sencillos pasos para rellenar los raviolis. Pon un poco de relleno en el centro de uno de los cuadrados de pasta, procurando dejar los bordes libres, tápalo con otro y cierra los bordes con la ayuda de un tenedor.
Para cocer la pasta, prepara una olla con agua, sal y un poco de aceite y, cuando empiece a hervir, añade los raviolis. Recuerda que es pasta fresca y estará lista en pocos minutos. Una vez cocidos los raviolis, escúrrelos bien y reserva.
 
Mientras se hace la pasta puedes preparar las gambas que acompañan a este plato. Corta los ajos en rodajas y rehógalos en una sartén con un poco de aceite bien caliente. Cuando comiencen a estar dorados, añade las gambas peladas y rehógalas hasta que estén bien hechas.

Para emplatar, pon los raviolis, añade unas cuantas gambas por encima, un poquito de perejil y queso rallado y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
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